Monseñor Freedy unge con el Santo Crisma a una de las jóvenes de la comunidad de Malpáez


Al momento de la unción con el crisma los confirmandos estuvieron acompañados de sus padrinos o madrinas


Denis y Gregorio presentan al obispo a los que se van a confirmar


El obispo en la homilía recordó a los jóvenes el comrpomiso que asumen al recibir este sacramento de la Confirmación




NOTIPAZ

Noventa y cinco jóvenes reciben el sacramento de la Confirmación

Son de las comunidades de Lavapies, Pueblo Nuevo, Cañadahonda San Antonio, Samangola, Malpaéz y Carlos Pinto, y recibieron el sacramento de la Confirmación el pasado domingo, 28 de junio, en una ceremonia presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Freddy Bretón.
La nave central del templo quedó al completo con sólo los confirmandos y sus padrinos, en tanto el resto de la comunidad se acomodó en los laterales de la iglesia, que quedó pequeña para albergar a tanta gente.
Como manda el rito sacramental, tras la proclamación del evangelio, dos de los catequistas que han participado en la preparación de los jóvenes hicieron la presentación de los confirmandos. Gregorito y Denise certificaron ante el obispo que los jóvenes, tras varios meses de catequesis se encontraban listos para recibir el sacramento y asumir sus responsabilidades como “militantes cristianos”.
Esto último parecen tenerlo claro estos casi cien jóvenes que se confirmaron. En sus solapas lucían un sencillo souvenir en el que aparecía el nombre de cada quien dentro de una paloma simbolizando el Espíritu Santo y una frase debajo que decía “militante de Cristo”.
Tras la homilía de monseñor, puestos de pie los jóvenes confirmandos y también el resto de la comunidad se hizo la renovación de las promesas bautismales y la invocación del Espíritu Santo para que los jóvenes recibieran la fuerza de lo alto.
Uno a uno, acompañados de sus respectivos padrinos o madrinas los confirmandos se acercaron al obispo que les ungió en la frente con el San Crisma para expresar que quedaban consagrados como seguidores de Jesús.
Fue difícil, pero se logró que los noventa y cinco jóvenes se congregaran en el presbiterio para una foto de grupo. A todos y a todas muchas felicidades.