EN EL AÑO SACERDOTAL

Oremos por los sacerdotes y por las vocaciones

Como ya saben, desde el pasado 19 de junio la Iglesia, por iniciativa del papa Benedicto XVI, está celebrando el Año Sacerdotal. se trata de un año en el que a los sacedotes se les invita a profundizar en el sentido de su vocación, a renovar su ardor y espíritu misioneros y de servicio al pueblo de Dios.

Es un año en el que a todos los creyentes se nos invita también a orar por los sacerdotes para que sean santos como Jesús, el Sumo y Eterno Sacerdote, es santo. Todas nuestras comunidades merecen sacerdote santos, pero todas las comunidades lo que tienen son sacerdotes frágiles, pecadores, en ocasiones débiles, bien dispuestos para servir de la mejor manera posible, pero con sus debilidades y defectos.

Como a Pedro en su día, como al resto de los apóstoles, hoy Jesús sigue llamando a muchos jóvenes a iniciar el camino hacia el sacerdocio para que a las ovejas no les falte la guía de pastores que las conduzcan por los caminos de la paz, de la jsuticia, de la vida en plenitud hasta llegar a la casa del Padre. Por todo ello, también este año sacerdotal es tiempo más que propicio para intensificar e incrementar nuestra oración por las vocaciones. El mismo Jesús lo pidió en el evangelio: "rueguen al dueño de la mies que envíe obreros a su mies".

Hoy son muchas las dificultades que los jóvenes encuentran para responder positivamente al llamado que Dios les hace para ser sacerdoes. Vivimos en un tiempo en el que la mentalidad que predomina no facilita ni ayuda a que los jóvenes se entusiasmen con la idea de ser sacerdotes. Todo lo contrario.

Nuestra parroquia pudo celebrar el pasado año su vigésimo aniversario con la ordenación de un nuevo sacerdote salido de nuestros grupos juveniles. Por ellos dimos graccias a Dios, al tiempo que pedíamos que a la de Juan Carlos le siguieran en el futuro otras nuevas ordenaciones de más jóvenes de nuestra parroquia.

En este año sacerdotal, por intercesión de san Juan María Vianney, conocido popularmente como el santo cura de Ars, a quien el Papa propone como patrón de los sacerdotes, pidamos al dueñop de la mies que envíe obreros a su mies.