NOTIPAZ

Alicia nos cuenta sus impresiones:
"Cuando miro las fotos las lágrimas corren por mis mejillas, ya que en cada una de ellas hay instantes de felicidad"

 

 

Me gustaría, tal y como comentamos, escribir mis impresiones de la forma más condensada posible, pero francamente me resulta difícil escribir algo corto. Lo vivido en San Cristóbal me daría para un libro entero.

Fui con la ilusión de compartir con ustedes las experiencias que he ido recogiendo a lo largo de mi vida e intenté que las mismas fuesen de utilidad para la gente. He de decir que me encontré con una gente estupenda y tan receptiva, que me hicieron sentir la sensación de que formaba parte de la comunidad, como si hubiera vivido siempre entre ustedes. Me sentía como una dominicana más, y me dieron tal cantidad de amor que llenaron mi corazón de una gran paz.

Es tanto lo que me dieron, enseñaron, y compartieron conmigo, que jamás podré olvidarlo. Fui con la intención de ayudar, y francamente creo que me ayudaron ustedes mas a mi que al contrario. Cuando miro las fotos las lágrimas corren por mis mejillas, ya que en cada una de ellas hay instantes de felicidad y son muchas.

Aquí en Pamplona no tengo problemas de falta de luz y agua, y sin embargo hecho en falta unir sus manos con las mías para rezar el Padre Nuestro, aunque estoy segura que si Dios me da salud un día no muy lejano compartiré unos días con ustedes.

Sé que les debo las recetas escritas. Les diré que casi todas las sé de memoria y nunca las escribí, asé que me he puesto en ello y prometo mandarlas.

Como madre, quiero darles las gracias por las muestras de cariño a mi hija Amaya. Las dos compartiremos muchos ratos recordando todo lo vivido.

Deseo de todo corazón, que el país prospere económicamente y las cosas les vayan mejor, pero por favor: no cambien en su forma de ser y compartir.

Reciban un fuerte abrazo de la Doña o madre de la española. Alicia Rodríguez

Más de fotos de Alicia en nuestra parroquia

Nos había prometido escribir contándonos sus impresiones vivencias en las semanas que estuvo con nosotros. Desde que se fue ha pasado un mes y ahora, ya más serena y sosegada nos habla de lo vivido entre nosotros, en los talleres con las mujeres, en sus visitas a las comunidades. Su testimonio evidencia que las semanas que pasó con nosotros la han marcado realemnte.